Del acceso a la seguridad: por qué el transporte y el almacenamiento del agua deben ser la próxima prioridad mundial

Con la llegada del 22 de marzo, el Día Internacional del Agua, designado por las Naciones Unidas, atrae la atención mundial hacia uno de los retos más acuciantes del mundo. El tema de este año, «El agua y el género», pone de relieve que la crisis mundial del agua no afecta a todos por igual. Si bien el acceso al agua sigue siendo un reto importante en muchas partes del mundo, la responsabilidad de recoger y gestionar el agua sigue recayendo en gran medida en las mujeres y las niñas.

En muchas regiones se están llevando a cabo iniciativas para mejorar el acceso al agua, como la construcción de pozos y perforaciones o el transporte de agua en camiones. Sin embargo, sigue sin tenerse en cuenta una cuestión fundamental: el acceso por sí solo no garantiza la seguridad. En 2025, una de las principales causas de muerte entre los niños menores de cinco años no era la falta de agua en sí, sino las enfermedades transmitidas por el agua.

Esto plantea una pregunta urgente: ¿por qué una causa de muerte tan importante sigue siendo en gran medida ignorada? La respuesta se encuentra en parte en la etapa de la cadena del agua que recibe menos atención: el transporte y el almacenamiento.

Por qué el transporte inseguro del agua es una cuestión de género

En muchas comunidades afectadas por la escasez de agua, las mujeres y las niñas son las responsables de recoger y gestionar el agua para el hogar. Esto significa que soportan la carga física y social de unos sistemas de transporte inseguros. Transportar recipientes pesados a largas distancias puede provocar esfuerzo físico y lesiones, mientras que el tiempo necesario para realizar repetidos viajes para recoger agua puede llevar horas cada día.

Estas responsabilidades también limitan el acceso a la educación y las oportunidades económicas de las mujeres y las niñas. Cuando el agua se contamina durante su transporte o almacenamiento, las mujeres suelen asumir la responsabilidad adicional de cuidar a los familiares enfermos y buscar fuentes de agua alternativas. Por lo tanto, el reto de mantener la higiene y el almacenamiento seguro se convierte en una carga invisible que les afecta de manera desproporcionada.

 
Marsabit, Kenia

Acortando la brecha entre el acceso y la seguridad

Ya existen innovaciones sencillas y sostenibles que pueden mejorar la seguridad del agua después de su recogida. En WaterSafe, nos centramos en salvar la brecha entre el acceso y la seguridad mejorando la forma en que se transporta, almacena y distribuye el agua a nivel doméstico.

A medida que continúan las conversaciones globales sobre el acceso al agua, el enfoque debe ir más allá del simple suministro de agua. En 2026, es hora de reconocer que la forma en que se transporta y almacena el agua es tan importante como la forma en que se obtiene. El éxito no debe medirse solo por métricas de acceso a corto plazo, sino por el impacto generacional: comunidades más saludables, menos enfermedades transmitidas por el agua y prácticas diarias más seguras para las mujeres y los niños que gestionan el agua todos los días.

 
Marsabit, Kenia